lunes, 6 de agosto de 2012

Características de la reproducción humana



Los humanos son mamíferos y la manera de reproducirse comparte las características de este grupo: sexual, biparental, vivípara, produciendo generalmente un/a recién nacido/a único/a y ocurre en forma de episodios.

Reproducción bisexual: Ser bisexuados implica la necesidad de formar parejas que puedan reproducirse e, idealmente, hacerse cargo en forma conjunta de los niños que nacen. La sexualidad es una parte muy importante en la vida.

Ser vivíparos: El embarazo se desarrolla en el interior del cuerpo de la mujer. La mujer corre los riesgos de salud que pueden producirse en el embarazo anormal, en el parto y el aborto.

Crías inmaduras: Se nace muy inmaduro/a sin la capacidad de cuidarse a sí mismo/a y se depende totalmente de las personas que nos cuidan para poder vivir. Los cuidados de ambos padres y la familia son importantes, aunque la lactancia y el cuidado en las etapas más tempranas dependen particularmente de la madre. Desarrollar las capacidades del cerebro requiere de educación y transformarse en adultos pasa por muchas etapas.

Carácter episódico: Los embarazos se producen sólo en una etapa de la vida de la mujer, quien es fértil solo durante algunos días de cada mes.
Esta manera de reproducirse tiene dos elementos que han sido fundamentales para que se seamos la especie más evolucionada en el planeta:
Permite el mayor intercambio de material genético, necesario para crear la variedad de individuos que forman la especie.
Permite el crecimiento y desarrollo del sistema nervioso después del nacimiento, lo que sirve de base para el desarrollo de las habilidades. 

   La salud reproductiva
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha definido salud reproductiva como la condición en la cual se logra el proceso reproductivo en un estado de completo bienestar físico, mental y social para la madre, el padre y los hijos y no solamente en ausencia de enfermedad o trastornos de dicho proceso.
Para conseguir esto es importante que las personas tomen decisiones libres e informadas sobre su actividad sexual y su reproducción.

Aparato Reproductor
Existen órganos especializados para la reproducción, o sea para poder tener hijos/as, que forman el aparato reproductor. El funcionamiento de estos órganos está regulado desde el cerebro.

Centro regulador de la función reproductiva
En el cerebro hay una zona que se llama hipotálamo, a la que llega la información que viene desde el resto del cuerpo y del ambiente en que se vive. El hipotálamo evalúa esta información y le da instrucciones a la hipófisis que es una glándula que también está en el cerebro. La hipófisis produce hormonas (mensajeros químicos) que van por la sangre hasta los ovarios y testículos (llamados gónadas) y el resto del aparato reproductor llevando las instrucciones para su funcionamiento. Los ovarios responden produciendo los óvulos (gameto femenino) y las hormonas femeninas. Los testículos responden produciendo los espermatozoides (gameto masculino) y las hormonas masculinas.

El centro regulador del cerebro funciona distinto en las mujeres y los hombres. En las mujeres lo hace cambiando a lo largo del ciclo menstrual de modo que los niveles las hormonas en la sangre varían día a día provocando cambios en los órganos reproductivos, en el estado de ánimo y en las conductas. Esto contrasta con los niveles hormonales más bien estables que experimentan los hombres.
Las hormonas sexuales cambian día a día en las mujeres e influyen en su cuerpo y su estado de ánimo. Las hormonas sexuales se mantienen parejas en los hombres. Es importante destacar esta diferencia porque a los hombres, en general, les cuesta entender los cambios que tienen las mujeres.


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